120g de carne de cerdo picada
1 litro de caldo de pollo.
2 dientes de ajo pelados
1 trozo de jengibre fresco pelado (unos 3 cm)
2 C de AOVE
1 cebolleta (de las finas alargadas)
1 C de semillas de sésamo tostado
3 C de miso
1 C de sake
1 c de sal
1/4 c de pimienta blanca molida
fideos de trigo sarraceno (o de cereal integral)
Para los TOPPINGS:
huevos duros (o huevos de ramen)
brotes de soja (o ensalada de brotes de soja picante)
maíz dulce
algo nori
parte verde de la cebolleta
brotes de bambú
Machaca las semillas de sésamo en un mortero (si las semillas no son tostadas, tuéstalas antes en una sartén hasta que empiecen a saltar). Reserva.
Pica los ajos, el jengibre y la parte blanca de la cebolleta. Dóralos a fuego medio con el AOVE en una olla mediana (5-8 minutos).
Sube el fuego a medio-alto, añade la carne picada y mezcla hasta que no esté rosa.
Mientras se hace la carne, pon agua a hervir y cuece los fideos (los de sarraceno tardan unos 8 minutos). Reserva.
En la olla de la carne, echa ahora las semillas de sésamo y el miso y revuelve. Si el miso es sólido, pon un poco del caldo de pollo en un cazo, caliéntalo sin que hierva y deshaz el miso con ayuda de un colador y una cuchara (haciendo pasar el miso por el colador para que no queden grumos).
Añade ahora el caldo de pollo, la pimienta y la sal. Deja que hierva a fuego bajo 5-10 minutos.
Sirve ahora el caldo con los fideos en un cuenco y añade los toppings que más te gusten.
Únete a mi newsletter